No pagar abogado Ley de Segunda Oportunidad: consecuencias legales

No pagar abogado Ley de Segunda Oportunidad: consecuencias legales

Impago de honorarios en la Ley de Segunda Oportunidad: consecuencias legales que debes conocer

Muchas personas creen erróneamente que acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad les permite dejar de pagar cualquier obligación pendiente. Sin embargo, esta interpretación puede generar consecuencias legales importantes.

La Ley de Segunda Oportunidad está diseñada para ayudar a personas y autónomos a superar situaciones de insolvencia, pero no constituye una autorización para incumplir los compromisos adquiridos con los profesionales que han trabajado en su defensa.

Los honorarios del abogado pueden reclamarse judicialmente

Cuando un cliente firma una hoja de encargo profesional y el despacho realiza el trabajo acordado, existe una obligación de pago.

Si los honorarios no son abonados voluntariamente, el despacho puede iniciar acciones legales para reclamar la deuda mediante procedimientos reconocidos por la legislación española.

Entre ellos destacan:

  • Jura de cuentas (artículo 35 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).
  • Procedimiento monitorio.
  • Juicio verbal o juicio ordinario, según la cuantía reclamada.
  • Requerimientos previos mediante burofax o acta notarial.

La propia Ley de Enjuiciamiento Civil reconoce expresamente el derecho de los abogados a reclamar los honorarios que les sean debidos cuando estos no hayan sido satisfechos.

La exoneración de deudas no elimina automáticamente esta obligación

Muchas personas se sorprenden al descubrir que haber obtenido la cancelación de determinadas deudas no implica necesariamente que desaparezcan las obligaciones derivadas de los servicios jurídicos prestados.

Cada situación debe analizarse individualmente, pero la realidad es que numerosos despachos ejercen acciones de reclamación cuando detectan incumplimientos de pago documentados.

Pensar que un procedimiento de Segunda Oportunidad permite ignorar una hoja de encargo firmada puede convertirse en un error costoso.

Un impago hoy puede convertirse en un problema mañana

Cuando un despacho obtiene una resolución favorable, puede iniciar procedimientos de ejecución para intentar recuperar las cantidades adeudadas.

Además, los importes reclamados pueden verse incrementados por:

  • Intereses legales.
  • Costas procesales.
  • Gastos derivados de la reclamación.

Por ello, dejar de atender los compromisos adquiridos rara vez es la mejor solución.

La buena fe también forma parte de la Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad nació para ayudar a quienes realmente desean rehacer su situación económica, no para perjudicar a los profesionales que han dedicado tiempo, conocimientos y recursos a defender sus intereses.

Si atraviesas dificultades económicas para afrontar tus cuotas, la mejor opción siempre será hablar con el despacho y buscar una solución razonable antes de que el asunto termine en los tribunales.

Conclusión

Cancelar deudas no significa cancelar responsabilidades.

Si has confiado tu procedimiento a un despacho profesional, cumplir con los acuerdos alcanzados es la mejor forma de cerrar esta etapa de manera definitiva y evitar nuevas reclamaciones judiciales en el futuro.

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